hagamos posible lo imposible

Escribo mi dolor mediante palabras, sangro cada frase.

buscadores de la felicidad

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viernes, 27 de diciembre de 2013

Supongo que llegué a este mundo llorando,  porque habría escuchado rumores de lo doloroso que es vivir, tal vez en el sitio en el que estaba se reían de nosotros, de las bases de la tierra, de lo tontos que somos porque aún no sabemos nuestro comienzo, no tenemos conocimiento alguno de lo que somos en realidad. Tal vez, en el lugar donde estaba antes de nacer sepan la respuestas a todas nuestras preguntas que no podemos contestar, tal vez sepan el secreto para no destruirnos los nos a los otros. La cuestión es que somos sumamente ignorantes. El ser humano es egoísta, somos avariciosos. Tal vez las personas que ayudan a causas perdidas, donan dinero a los necesitados o compran comida a los mendigos se sientan generosos y nada egoístas, pues están totalmente equivocados. Actúan de ese modo por el ansia del buen sentimiento que produce ayudar a otros, sentimiento para ti, un sentimiento que supera el valor económico, a si que no se crean bondadosos porque esa palabra no debería existir. Tal vez me digan, que hay personas que sufren para que otras estén bien, estoy totalmente de acuerdo, pero nunca han pensado que el sentimiento de recompensa supera al dolor anterior. La verdad yo no me siento generosa, ni buena. Ayudo a mis amigos a superar sus problemas, vale, pero no es más que otro sentimiento egoísta, les ayudo por que si ellos están mal siento un gran dolor, unido a la empatía que me produce mal estar, si ellos sufren, yo sufriré al verlos sufrir. Ayudarlos a superar sus problemas no es mas que un deseo por sentirme contagiada de su felicidad.
Somos destructivos, tanto que cuando no somos capaces de destruir a nadie nos destruimos a nosotros
mismos.

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