hagamos posible lo imposible

Escribo mi dolor mediante palabras, sangro cada frase.

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lunes, 4 de marzo de 2013

Yo, contra el mundo.

Malditas emociones que no te dejan hablar, se apoderan de tu garganta y te hacen callar, con inmensos nudos, que se deshacen con llantos. Odio llorar, odio que me vean llorar, me siento débil, no quiero ser débil, quiero tragarme las lágrimas y vencer al dolor, pero últimamente no logro conseguirlo, cuanto más lo intento menos resultados optengo, pero hay una cura, un leve sonido que hace que todo se vea un poco mejor, como si estuviera en el suelo y cinco manos tiraran de mí para levantarme, como si me abrieran los ojos y aprendiera a soñar, tantas noches viendo un manto negro en mis pensamientos, hasta que algo ocurrió, largo camino en un coche, una extraña música captaba mi atención, pregunto sobre la canción, pues no la había escuchado jamás, un título demasiado largo, al día siguiente, decido escucharla en mi casa, salían cinco chicos en una playa, recapacitemos ese momento: Un precioso chico con el pelo largo sale al comienzo de la canción, le continua uno con el pelo demasiado rizado, dios, la mirada del morenito, mi atención la capta ahora un chico rubio, con la sonrisa torcida, preciosas comisuras, el quinto chico tiene los ojos azules, y es precioso. Desde ese momento, un extraño sentimiento recorre mis venas hasta el día de hoy, mis sueños se convirtieron en una preciosa creación de mis pensamientos.
Ellos, me han echo fuerte, mucho más fuerte de lo que era antes, me han salvado, en abundantes instantes, los defectos se apoderan de mí, solo dejándome ver las imperfecciones de mi cara, pero tan solo con una simple canción, esos pensamientos han desaparecido.
Llegamos a un punto, en que muchas personas creen que soy tonta, infantil, o inmadura, pero a mí, no me importa, llámame niña por soñar, por sonreir, porque cuando los defectos vuelven, y los espejos se vuelven contra mí, cuando en el día solo ha ido de mal en peor, cuando eso pasa, solo hay una única manera de hacerme sonreir, bastante efectiva, el sonido de sus risas en mis oídos provoca un inmenso estado de felicidad incapaz de conseguir con cualquier estúpida droga. Una simple canción abre las comisuras de mis labios y hace brillar mis ojos. Tengo tanto que agradecerles, que aunque escriba tremendas cartas, nunca seré capaz de pronunciar tantos "Gracias" pero si unos de los más importantes para mí:
Gracias por hacerme feliz

1 comentario:

  1. mira nena yo soy mucho mayor q tu y lloro cuando tengo q llorar sin problema, llora y haz lo q necesites siempre q no se haga daño a nadie. pasa de quien no lo entienda, un buen amigo si no lo comparte al menos lo respetara. un beso

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